lunes, 12 de septiembre de 2016

Rishma Banerjee



That was the last entry in her diary, in a series of such leather bound volumes which lined an entire shelf in her bookcase.  Her entire life, since the day they had been assigned "The diary of a young girl" in school, had been chronicled in the brown worn out, dog ear'd diaries, in the most brutal yet exquisite details.

Her first crush and it's secrecy, the first time she saw the blood ooze out of her for five days and its discomfort, the first time she went to see a movie without her parent's permission and its forbidden pleasure.

The hit of the first joint that she smoked with her friends and its high, the thrill of kissing the cute guy as a part of a truth or dare game, and its flush.

The first touch of foreign hands, on her breasts and its desperate craving, the first whisper of hot air against her clavicle and its chill down the spine.

The first night after the wedding and it's passion, the first pregnancy and its excitement. The first stillborn, and the excruciating, unbearable pain.

Everything in the most brutal yet exquisite details. The diaries, happily condemned to bear the burden of secrecy and stories, conjectures and ramblings.

The words flowed out of her pen, with an ease and contentment which beffitted a swan in a pristine lake, in the green, bright countryside.

Yet, the experience of her first rock concert of Eagles of Death Metal  remained unreported. As the Bataclan Theaters fell silent, so did she. Forever. And, contrary to her belief, the sword of human beings' greed for power once again reigned supreme.




La traduccion en español :
...

Fue la última entrada en su diario, en una serie de tales volúmenes encuadernados de cuero que se alineó en un estante entero en su librero. Toda su vida, desde el día habían sido asignados "El diario de una joven" en la escuela, había sido crónica en el marrón desgastado, los diarios manoseados, en los detalles los más brutales pero exquisitos.

Su primer amor y su secreto, la primera vez que vio la sangre exudar hacia fuera de ella durante cinco días y su malestar, la primera vez que fue al cine sin el permiso de sus padres y el placer prohibido de la película.

El éxito de la primera articulación que fumó con sus compañeros y la alta de fuma, la sensación de besar el lindo chico como la parte de una verdad o se atreve juego, y su calor.

El primer contacto de las manos extranjeras, en sus pechos y el deseo desesperado del contacto, el primer susurro de aire caliente contra su clavícula y su escalofrío por la espina dorsal.

La primera noche después de la boda y su pasión, el primer embarazo y su emoción. El primer muerto, y el dolor agudísimo, insoportable.

Todo en los detalles más brutales, sin embargo, exquisitos. Los diarios, felizmente condenados a soportar el agobio del secreto y historias, conjeturas y divagaciones.

Las palabras fluyeron de su pluma, con una facilidad y satisfacción lo que correspondió a un cisne en un lago prístino, en la campiña verde y brillante.

Sin embargo, la experiencia de su primer concierto de rock de 'Eagles' de 'Death Metal' siguió siendo no declarada. Como los Bataclan Theatres cayeron en silencio, lo hizo ella. Para siempre. Y, contrario a su creencia, la espada de la avaricia del ser humano para el poder reinó suprema una vez más. 

Traductor Mainak Adak 

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