miércoles, 6 de abril de 2016

Esther Pagano

                                       Foto ext de Google
Ocho cuarenta

Ellas tropezaron...

desembarcaron infancia

en la capital dilatada;

tanto frío pagado

con monedas de agua

dejaron el cauce

abierto a la rapiña.

A la textura de los años

arbolados

se le acopian tachos

llenos de pueblo,

vacíos de pescado;

ya no pueden volver

no hay barco

ni piernas

además

el río es una vieja fábula


 

Pateando tachos


Feria desdibujada,

breve viaje al sur

con la promesa de nada.

La brecha en tiempo perdido,

al compás de la medida,

derrumba

la tarde de la tarde.


 

Supervivencia


Siete hijos

cincuenta kilos

pan para el hambre

silencio y grito

obrando en la basura.

Melena en el barro

sin límites;

muchas veces

de techo en techo,

otras horas

de trapo en trapo.

Siete hijos

catorce brazos

para un cuello.

No hay comentarios:

Publicar un comentario