domingo, 16 de noviembre de 2014

ANA LUCÍA MONTOYA RENDÓN(Colombia)



TRES PARTES DE LA SERIE “ENSUEÑO”





  1. ENSUEÑO VIII (Serie)



Oí una voz que dijo:



—Tapízame de misterios Mago del Campo—.



Y esa voz arrastró las aguas de los mares, a las estrellas en el cielo, arrastró los cantos de los pájaros y los susurros de toda la floresta. Tejió encajes en el cuerpo del deseo, movió a la leña a juntarse para hacer más viva la llama. Estrujó en el pecho de los sueños la grandeza del verso sensual. Galopando recorrió valles, vientres y quimeras; dejo sentimientos erectos entre las columnas de las ansias. Era una voz que venía anunciándose vida tras vida hasta llegar cerca de los humedales que bordean la casa que he soñado. Llegó hasta allí e izó ilusiones ondearon como lábaro y aún anuncian batallas donde se enfrenten los sentidos, los cuerpos y los espíritus para medir en un pulso, qué tan parejo es ese juego.



En la ventana, asomadas dos figuras se miran desde el alma, ya no tienen rostros porque se los rapó la noche. En el templo, las sombras hacen coro y, celosas danzan las vestales; quieren ir al fondo del foso para probar la potencia de su coraje. Entrelazadas caen en medio de la oscuridad de la gruta que, al aposentarlas, se ilumina. Esa gruta antigua tiene en sus muros registradas las veces que allí mismo se habían citado. Así, entre las brumas del tiempo transcurrido comienzan a leer cómo han sido sus encuentros.



... ...



Regresa el colibrí hasta las heliconias y a su beso, trémulas, se entregan al vaivén de la música que empiezan a surgir desde muy adentro de la gruta. Reconocen los gemidos de la noche, reconocen el agua de la fuente, se solivian sobre el aire, yacen en esa tierra por siempre bien amada.



... ...



La campesina andaba a pie desnudo y a su paso crecían margaritas, cuando quiso entonar un canto, un sobresalto le arrugó la voz y escuchó al bosque que dijo:



—Esa voz que escuchas dice te ama, pero no pongas atención a su dulzura, tiene muchos dueños ¡muchos!— Hoy es como ayer, como el mañana, es como en el cielo o como en el infierno. Ya no vale luchar porque en medio de los cuerpos empezó a crecer un muro. Ese muro se encarna... está encarnado. No habrá más batallas, ni habrá lecho, ni cantos.



Una melodía fúnebre cerró la boca de la fuente. La vida que palpitaba entre ellos quedó enterrada viva y, amortajada con su propia risa. Todos dicen que esa es la fuente del encuentro fallido, que todo el que se arrime no puede parar de contener en su alma, la congoja.





Diciembre 2009



… …



  1. ENSUEÑO IX (Serie)



¿Qué paso? ¿Qué dijiste o qué no? Detrás del mostrador estaba el tendero, pudiste haberle dicho. —No, jamás hubiese escuchado. Estaba ido. Se había ido. Vi cuando se fue. Se fue cabizbajo tras las sombras. Oí el compás amodorrado de unos pasos que invitaban a seguirlas. Se fue con ellas. No volvió a mirar atrás. Sin embargo vi que por cada paso que daba, una humeante huella dejaba plasmada en esa senda. Esas marcas calaron hondo, quedaron incrustadas en mi misma como si mis ojos fueran el camino que pisaban. Quemaban. Percibí que el hombre y las sombras me miraron por última vez hasta que se fundieron en un horizonte de color negro. Sentada, abrazada a la oscuridad de mi cuarto, me volví intimidad al punto de creer que todas aquellas cosas que colgaban de los muros eran mi piel. Sí, era yo, muro mismo. Algo dolía muy adentro, como si removieran mis entrañas, como si las tajaran en carne viva. Para paliar la desazón lo único que se me ocurrió fue dibujar, sin embargo, la angustia persistente hizo que toda mínima línea o punto sobre el inmaculado papel se convirtiera en una voz que reconocí al instante. Voz que he adivinado desde siempre. Ésa, que me ha indicado nuevos caminos, que ha sido mi guía para escoger si me convienen el día o la noche.



—En el centro del cuarto se condensó una figura. Avanzó lentamente con un dedo el la boca haciendo el gesto del silencio y su mirada tenía el color de la comprensión infinita. Me dijo, —calla, lo que digas sera usado en tu contra. Suficiente con lo que habías comprado. En algún momento habrá una subasta, quizás puedas hacerte acreedora a cosas muy pequeñas pero valiosas. Por ahora solo debes callar. Ya dijiste demasiado, y lo peor es que lo dicho no tenía el tono indicado. Ése tu decir, es graznido para los que te escuchan—.


Así como vino desapareció. En la habitación solo se escuchaba mi respiración lenta, que también iba tras ella. Sentí frío de muerte, como si una mano poderosa y gigantesca agarrara mi vitalidad. Forcejeé cuerpo a cuerpo. Haciendo un esfuerzo sobrehumano volví. El tendero quedó en el ensueño. Nunca más lo vi. Pregunté por él en en ese barrio, me dijeron que era muy extraño buscara a alguien que había muerto hacia tantos años y se burlaban de mi ocurrencia. Dijeron, — ¡si ese hombre viviera, podría ser tu abuelo!



Me moví como pude para llegar a la ventana. En el patio morían las heliconias y el colibrí, moría con ellas por enésima vez. Una sinfónica, en no sé que centro dentro de mí, tocaba Sueno de una noche de verano.





Marzo 2010




… …



  1. ENSUEÑO X (Serie)



¿Ha pensado usted mirar cómo me veo a mí misma? ¿Ha imaginado la cara que pongo cuando miro detrás del espejo? ¿Cree posible pueda juntar las partes de esa visión para describirlas en más o menos unas cuantas palabras de colores o en algunos colores apalabrados que se yergan para indicar el sentido de cada arista, de cada concavidad, de cada convexidad y, al final, el discurso sea un perfecto diagrama del collage de Tiempo y Espacio que me invade? ¿Ha barruntado si puede acomodarse en la horma que le presento cuando exhibo un dedo, una mano, mis senos o, en caso extremo, cuando me planto sobre mis columnas para indicarle que avanzaré paso a paso al compás de los estertores de mi vientre? ¿Cree tener el temple para soportar el fuego que sobrecoge a mí y a mis palabras cuando le susurro versos que gotean como al descuido para que deje de mirar a la Noche como ajena y se adentre en mi laberinto de sinestesias, en el enredo de pelos de reloj que conforman el tic tac de mi corazón, criado en lúgubre orfanato? Piense en cómo podría ser el ingreso sin inscripciones ni matrículas al espacio que he reservado desde antiguo: mi espacio de hembra primitiva, sin manzana, sin atributos tentadores, solo una estancia umbría donde no hay distractores, y usted, en la plenitud de los elementos, se funda en mi éther, suyo, mío? ¿Cree soportar batallas de Sol y Luna que se libran ante usted cuando, enervados los yoes, a mansalva lo lancen desde la altura de sus propios intereses hasta mí y empiecen a comerle la carne, los deseos, la mente y el alma? ¿Cree, tiene la coraza, sino para enfrentarlos, sí, para soportar sus embestidas? ¿Ha aprendido a galopar en montura de fuego sobre mares picados de ambiciones y represiones? ¿Es capaz de descender conmigo al fondo del pantano para acariciar las barbillas de las raíces profundas del loto y luego emerger inmaculados a dormir a la sombra de los pétalos de sus flores? ¿Considera que podríamos libar en misma copa y aprender el secreto del salto al vacío, libres de castraciones? Observe mi rostro, no el que está frente a usted, No, ése es de yeso y aserrín, mire el que está detrás de ése, allí; en él, alrededor de los ojos, sí, en las ojeras... Las ojeras del ojo derecho le contarán de mis ensueños en busca de cielos, las del izquierdo, son los desvelos descendiendo a los infiernos. Es por eso que tengo casi atrofiado el derecho y de tamaño monstruoso el izquierdo. Solo desde estos mundos puedo detallarle mis sentires, ellos señalarán el límite extremo de mi cordura.





Reitero, ¿querría pensarlo? Dispongo de la Eternidad para regalársela... ¿Viene conmigo? Le espero en... pues... donde elija... ¡No me importa en qué universo!


julio 2010

Pinturas de Ans Lucía Montoya Rendón

2 comentarios:

  1. .

    Muchas gracias querida Gladys!!

    Un gusto muy grande ver estos textos míos, aquí, en tu revista.

    De todo corazón deseo sean muchos años de publicación constante.

    Fuerte abrazo,

    Ana Lucía

    .

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  2. GRACIAS QUERIDA ANA LUCIA HERMOSO TU TRABAJO ARTISTICO Y HERMOSA TU PERSONA UN HONOR CONTAR SIEMPRE CON VOS EN TODAS LAS PUBLICACIONES Y PROYECTOS QUE REALIZO

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